Sobre la intersexualidad

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La intersexualidad, tanto en humanos como en otros animales, es la variación en características sexuales como los cromosomas o los genitales que no permiten que un individuo se identifique únicamente como hombre o mujer. Estas variaciones pueden incluir ambigüedad genital y combinaciones genotípicas y fenotípicas sexuales diferentes a XY para hombres y XX para mujeres.

En los casos de genitales ambiguos, los niños pueden someterse a cirugía o a tratamientos sexuales para encajar dentro de una categoría sexual percibida como socialmente aceptada, aunque este aspecto no está exento de controversia, puesto que no se ha probado que tenga resultados positivos. Los cuerpos intersexuales se consideran médicamente cuerpos normales, aunque poco frecuentes, pero suponen formas de la biología humana. Milton Diamond es uno de los expertos más reconocidos en este tema, quien aconseja emplear un lenguaje cuidadoso a la hora de referirse a estas personas.

Las personas intersexuales pueden, igual que el resto de los individuos, identificarse con una identidad de género a pesar de haber crecido con otra, aunque la mayoría se identifica exclusivamente como hombre o como mujer.

Para establecer la intersexualidad, es importante considerar que el sexo biológico se determina en el nacimiento a través de los cinco factores siguientes:

  • Número de cromosomas sexuales
  • Presencia de ovarios o testículos
  • Hormonas sexuales
  • Anatonía reproductiva interna
  • Genitales externos

 

Las personas intersexuales son aquellas en las que estas cinco características no son predominantemente femeninas o masculinas, aunque estos rasgos pueden no ser obvios en el nacimiento, y por tanto algunas personas intersexuales no son conscientes de ello a menos que no se realicen pruebas genéticas.

La intersexualidad en la sociedad

La intersexualidad se observa de forma diferente dependiendo de la cultura. En algunas, las personas intersexuales se incluyen dentro de un “tercer género”, aunque en la mayoría se espera que estas personas se identifiquen como hombre o mujer. Esto explica por qué se realizara la cirugía a los bebés intersexuales muy pronto, puesto que psicólogos e investigadores creían que era mejor cambiar los genitales antes de la edad adulta para evitar confusión de identidad de género.

Conocida desde la Antigüedad, la intersexualidad fue definida en primer lugar durante la época victoriana con el término “hermafrodita”, al que se añadiría “hombre” o “mujer” dependiendo de la anatomía sexual identificada externamente. El especialista británico Cawadias fue quien sugirió en la década de 1940 sustituir este término por el aceptado actualmente, “intersexual”.

Debido al aumento de la medicina y la cirugía, que permite que las personas intersexuales modifiquen sus genitales para que sean masculinos o femeninos, la mayoría de la población no es consciente de la frecuencia con la que se da la intersexualidad en los humanos. Esto ha llevado a la creación de organizaciones y grupos de activismo para establecer los derechos de las personas intersexuales. Algunos, ante las recomendaciones de médicos y cirujanos, apoyan que las variaciones humanas naturales, como la intersexualidad, no deberían corregirse.

Uno de los ámbitos en los que la intersexualidad se trata con mayor frecuencia es en el del deporte. Son conocidos los casos en los que deportistas han sido descalificados o eliminados de competiciones debido a su condición como personas intersexuales. En muchos casos, han sido forzados a realizarse exámenes genéticos para determinar su sexo, y aunque las federaciones establecen que los deportistas “deben entrenar de acuerdo con su sexo legal”, es cierto que los deportistas cuestionados han sido en su mayoría mujeres cuyas características podrían darles ciertas “ventajas” deportivas, es decir, que poseen características masculinas.

Desde el punto de vista de la sociología, algunos autores han resaltado los diferentes enfoques de la intersexualidad en las diferentes culturas y en la construcción social que estas tengan de un mundo con dos géneros. Así, la atribución de género se enfrenta a las ideas prefijadas acerca del sexo, el género y los papeles que desempeñen estos géneros en la sociedad.

La concienciación acerca de la intersexualidad y de los desafíos a los que se enfrentan las personas intersexuales se reconoce el 26 de octubre, día de la celebración del Día Mundial de la Intersexualidad.