Opiniones en ciencia: temas nuevos, las mismas voces de siempre

Evita hablando

Escrito por Hilda Bastian, publicado el 6 de enero de 2015

«Las mujeres científicas parecen estar insuficientemente representadas en actividades dirigidas a expresar sus reflexiones.».

Yo escribí esa frase tan desalentadora, más aun si tenemos en cuenta la importancia de la diversidad. Fue en un editorial de PLOS Medicina que trataba sobre la cultura después de las publicaciones.

Los estudios que me llevaron a esta conclusión son citados aquí: la escasa representación de las mujeres en las discusiones de género mixto (sí, los hombres hablan más), la publicación de artículos, presentaciones en conferencias, blogs académicos, revisión por expertos anterior y posterior a la publicación.

En mi mundo, sucede también en otros círculos como el periodismo, columnas de opinión, y en la Wikipedia. Creo que podemos decir sin miedo a equivocarnos que los estudios para otros grupos no dominantes y otros ámbitos, encontrarán efectos similares de dominación social y profesional por parte de una élite.

No creo que haya una sola explicación para ello. No se trata solo por ejemplo de que las mujeres tienen menos tiempo libre. Hay una gran cantidad de cuestiones a nuestro alrededor que nos acechan, pero todas las personas no se ven afectadas de la misma manera.

Quiero debatir aquí sobre la maraña cultural y conductual. Y eso es porque internet ha abierto nuevas posibilidades, a pesar de que en este momento sólo esté aumentando el problema. Celia Ross señala en su respuesta a mi editorial:

«Me veo comentando como Judoca del mundo científico en el que puedo tener un terreno de juego más parejo con los grandes – y las chicas. Es un avance maravilloso. Como ex Judoca, aprendí a usar la habilidad para lidiar con los hombres mayores.»

Estoy de acuerdo, que el comentar puede ser una gran manera de entrar en el discurso científico. Los foros accesibles democratizados pueden definitivamente inclinar la igualdad de condiciones – aunque sea un poco. Pero creo que necesitamos un triángulo de cambio en el juego de las opiniones de la ciencia: la forma en la que se juega, el comportamiento de los actuales jugadores, y que se unan más mujeres y otros científicos insuficientemente representados a recoger los frutos del trabajo. Como Danielle Lee señala, no va a suceder por sí solo:

«La diversidad debe ser deliberada. La inclusión es intencional».

Peter Belmi sostiene que cuando se enfrenta a una organización donde el mérito y el trabajo duro no son suficientes, y avanzar requiere maniobrar y manipular, las personas de clases sociales más bajas pueden decidir quedarse fuera. Tal vez no quieran convertirse en ese tipo de persona.

Michelle Munyikwa
«Todavía tengo mi primer diario de cuando tenía 8 años…No es que sea nueva en esto de los blogs. Es solo la primera vez que utilizo mi propio nombre». Michelle Munyikwa

Seamos realistas, los auto-promotores narcisistas pueden ser muy biliosos, altamente competitivos y completamente detestables. El discurso científico, la revisión realizada por expertos, y las conversaciones en Internet, suelen ser a menudo desagradables, provocan conflictos y son agresivas. Menos tolerancia y galardones hacia esa conducta, podría ayudar a crear un espacio público para discutir temas sobre la ciencia que sea más atractivo en todos los ámbitos, pero particularmente para las mujeres en general

Compartir plenamente en la vida laboral y ser alentado por otros es gratificante y divertido. Sin embargo, las mujeres deben enfrentarse todavía a proscripciones culturales que impiden «promover» sus propias opiniones.

Como adultas, podemos estar insuficientemente representadas a la hora de expresar nuestras opiniones en los entornos profesionales donde los hombres dominan. Pero no en un area privada. Y no comenzó tampoco de esta manera para nosotros en la etapa escolar. Las diferencias no son grandes entre los niños.

Las niñas tienen más posibilidades de tener un diario y más tarde un blog cuando son adolescentes. No es como se creía, que no sabemos expresar nuestros pensamientos. En algún punto del camino, muchas de nosotras perdemos de vista la utilidad de lo que tenemos que decir.

Los hombres necesitan sentirse menos cómodos con el status quo de nuestro silencio relativo, y con la toma de un mayor espacio. Me agota estar durante horas sentada en conferencias, escuchando a pocas mujeres hablando desde el podio, o por ejemplo pocas preguntas del público realizadas por mujeres. Todo el mundo debería estar harto de esa situación. Y las mujeres más cómodas por dar un paso adelante y avanzar.

Sé que no siempre es fácil levantarse y hacer esa pregunta, dar esa charla, escribir y enviar un comentario, blog o artículo, o tratar con la revisión de los expertos. Sin embargo, cuanto más lo veamos, y cuantos más ejemplos de mujeres con diferentes estilos participen, más fácil será para nosotras conseguir nuestro estilo y nivel de confort.

Gráfico sobre diferencia de expresión según géneroExpresar tus opiniones es fundamental para el progreso del conocimiento en la mayoría de las ciencias. Así que las consecuencias para el interés público del discurso científico no siendo plenamente inclusivas ni una meritocracia, son graves.

Es fundamental para nuestro progreso personal en la ciencia también. Ser escuchado y visible es fundamental para posibles oportunidades que te puedan llegar – incluyendo formar nuevas colaboraciones fortuitas. Compartir nuestras interpretaciones y opiniones es una parte tan integral de la ciencia y el trabajo en grupo, que el ser restringido aquí, es ser relegado a un segundo plano en casi todos los niveles.

Una gran cantidad de la ciencia es solitaria e introspectiva, sí. Pero la dimensión social es también elemental. Y creamos y volvemos a crear esa realidad social todos los días. ¿A quién vas a animar hoy?

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Recursos adicionales:

Elizabeth Wager, Fiona Godlee, y Tom Jefferson, How To Survive Peer Review [PDF]

Eric Grollman, 101 big and small ways to make a difference in academia

Diapositivas de Leslie Hawthorn, Checking Your Privilege: A How-To for Hard Things

Jonathan Eise, Some suggestions for having diverse speakers at meetings (y más posts en women in STEM)

Blog Mondo Agit, Sobre el poder del lenguaje no dominante (Adam Grant)

David Shiffman, 10 Tips for grad students to make the most of a scientific conference no olvides leer los comentarios, vienen fantásticos consejos

Dorothy Bishop, A gentle introduction to Twitter for the apprehensive academic

¿En Twitter e interesado en determinar qué voces estás amplificando? Twee-Q mide lo que retwitteas habitualmente.

Y mi editorial PLOS Medicina sobre la cultura después de las publicaciones.

Los dibujos/imágenes en este post son míos propios (CC-NC license). La cita de Michelle Munyikwa proviene de una entrevista que realizó cuando fue invitada como bloguera en Absolutely Maybe.

 

Artículo original en inglés: blogs.plos.org/absolutely-maybe/the-science-opinion-games-new-conversations-same-old-voices/