Mujeres y divulgación científica

Escrito por: Tabitha M. Powledge, publicado el 20 de junio de 2014 en PLOS

Las mujeres y la divulgación científica

Las mujeres también escriben sobre ciencia y son parte fundamental para aprovechar al máximo el poder de la diversidad. El pasado fin de semana en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, Solutions Summit tuvo como objetivo buscar maneras de erradicar el sesgo y el acoso sexual contra las mujeres que escriben sobre ciencia. Aquí está el sitio web de la conferencia, con un enlace a la asidua tuitera Maryn McKenna y sus historias en las redes sociales.con el hashtag #SciWriSum14, más otra historia por el asistente Alberto Roca.

Yo esperaba una gran cantidad de blogs hablando acerca de la reunión ya que había unos 90 asistentes, casi todos eran escritores. Pero no he sido capaz de encontrar mucho todavía, supongo que aún es pronto. Ed Bertschinger publicó una breve entrada en Women in Astronomy (Las mujeres en la astronomía). Cris Rusell tiene un informe más detallado en su blog de divulgación científica CJR’S Observatory (El observatorio de CJR).

Rusell ha observado un aumento del número de las mujeres que se introducen en la divulgación científica en este tiempo de crisis económica, un tiempo en el que también el cambio drástico de la industria editorial se traduce cada vez en menos puestos de trabajo. Entre las soluciones propuestas para el sesgo y el acoso sexual: La Carta de los derechos escrita por un científico, una oficina de compensación online sobre el acoso sexual, red de asesoramiento, códigos actualizados de conducta, y los esfuerzos para reducir la falsa política de integración de minorías.

También describe los resultados de una encuesta de los escritores científicos en la que los encuestados fueron escogidos. Uno de los resultados me sorprendió bastante. El cincuenta por ciento de las mujeres encuestadas considera que en la divulgación científica y el periodismo existe sesgo de género tanto de conocimiento público, como de forma inconsciente. Aún me parece poco. Es cierto que los prejuicios conocidos por el público son menos en la actualidad, pero todavía no nos hemos librado de ellos. Los prejuicios realizados de manera inconsciente son un fenómeno generalizado, y ya que se hace «sin querer» será todo un reto eliminarlo.

El sesgo generalizado es de alguna manera dominante. Afecta a los escritores científicos y a muchos otros, y ciertamente, se práctica en la ciencia en general. Apenas el mes pasado, señalé la mayor inclusión de las mujeres en la investigación, pero también la escasez de investigaciones en animales de laboratorio realizadas por el sexo femenino. A principios de este año, Drug Monkey señaló que mientras la proporción de sexos de los beneficiarios de los NIH (Institutos Nacionales de Salud) había mejorado considerablemente, seguía sucediendo lo mismo, que siempre habrá más hombres en la lista de los candidatos seleccionados. El microbiólogo Jonathan Eisen, regularmente clama contra los programas de conferencias más poderosos, con los organizadores masculinos, y los presentadores en su blog Tree of Life. .

En la reunión en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), las denuncias de acoso sexual fueron, como era de esperar, más comunes que el sesgo de noticias. Más del 80 por ciento de las mujeres encuestadas dijeron que habían sido objeto de comentarios sexuales, contacto físico no deseado, y similares; menos del 20 por ciento de los hombres lo hizo. Una de cada tres mujeres encontró este mal comportamiento en contextos profesionales. Aún me parece poco. Quizás significa que actualmente los acosadores potenciales están dejando de hacerlo, porque saben que están incitando problemas – lo que hasta no hace mucho tiempo no fue el caso.

Russell también informó sobre las estadísticas recopiladas de otros lugares. En un estudio realizado a las principales organizaciones de prensa, las mujeres producen sólo el 35 por ciento de la tecnología, y el 38 por ciento de las historias de ciencia, esto me sorprendió; las historias de salud se produjeron por igual por hombres y mujeres. Buenas noticias si el escribir sobre salud ya no es un gueto femenino; eso es realmente un progreso.

En antologías de la divulgación científica, alrededor del 80 por ciento de las contribuciones son realizadas por los hombres, y el 70 por ciento de los editores invitados son hombres. Muchos más hombres que mujeres se citan como fuentes de historias. Una gran cantidad de estos hallazgos probablemente impliquen que el sesgo inconsciente sea difícil de erradicar. Pero identificar el problema es el primer paso para deshacerse de él. Conscientemente.

La situación de la mujer

Los prejuicios y el acoso sexual son extremadamente molestos para casi todas las mujeres, y en muchas partes del mundo sufren algo más que sólo el desagradable lenguaje vulgar. Se les secuestra y se les envuelve de la cabeza a los pies. Se les prohíbe la educación. Se les golpea y tortura. Son masacradas al nacer, violadas y asesinadas, tanto cuando son niñas como también de adultas.

Los privilegiados que vivimos en occidente, estamos viviendo en el mejor momento y el mejor lugar para las mujeres en los 200.000 años de la existencia de nuestra especie. El mejor tiempo hasta ahora, aunque todavía imperfecto.

Es bueno tener en cuenta lo afortunados que somos de vivir este momento, y de tener las herramientas para hacerlo aún mejor. Pero nos ofrece unos nuevos obstáculos a vencer. Además, no está claro que la pérdida de las tareas y promociones deseables, y sufrir acoso sexual, sean los problemas más grandes para las mujeres que escriben sobre ciencia, que para las mujeres que desempeñan otros trabajos.

Evidentemente, el aumento de concienciación dentro de un grupo, es la clave para solucionar el problema aunque tal vez, el segundo orden del día sea ir más allá de aconsejar a los que se han reformado. ¿Cómo llegar a las personas que necesitan experimentar el golpe para tomar las decisiones de actuar contra los prejuicios? Podría tener sentido colaborar con otros grupos profesionales para generar soluciones.

¡Scicurious revelado!

He citado varias veces entradas de Scicurious aquí en On Science Blogs (En blogs de ciencia). Admiro especialmente sus deconstrucciones de investigación en neurociencias. Nadie hace un trabajo mejor en blogs sobre ciencia, y no es solo mi opinión. Ella ha ganado muchos premios.

Pero el año pasado Scicurious salió de las sombras, dejó a un lado su seudónimo, y se reveló como: Bethany Brookshire. Iba a decir que ella cambió de carrera, pero lo que realmente hizo fue despedirse de una de sus carreras, científica de investigaciones, con el fin de dedicarse a tiempo completo a la labor que le hizo una famosa bloguera: la divulgación científica.

Ella consiguió un excelente trabajo en Science News, donde escribe para la revista y también en blogs una vez a la semana con el nombre de Scicurious. Ella me dijo en un email: «El resto del tiempo llevo a cabo el blog Eureka! Lab. Un blog que se dedica a conseguir más estudiantes interesados e inspirados en STEM (disciplinas académicas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), (estate pendiente de una entrada en el blog que saldrá la próxima semana, y que va a hablar sobre las ardillas, ¡estoy muy emocionada!) El blog Eureka! Lab publica hasta 5 entradas a la semana escritas con un alto nivel».

Ella tiene una perspectiva de varios años en los blogs de ciencia y «tribus» en la divulgación científica: «Es curioso cómo la blogosfera de la ciencia ha cambiado con el tiempo. Muchos de los blogs «oficiales» de ciencia son como el periodismo científico, con observaciones externas, etc., y me hace preguntarme por qué razón a los blogueros todavía se les paga menos (aunque debo señalar, que como escritora, recibo lo mismo que los demás escritores. ¡PUF!)

«También he observado recientemente, a la que me he ido introduciendo en este campo, que la divulgación científica tiene sus propias «tribus» al igual que la ciencia académica. Quién fue a qué programa de periodismo, quién ha escrito para qué publicación etc. Me di cuenta de que formo parte de la tribu de los «blogs» que ha estado presente desde el año 2006 más o menos».

A principios de este año, Brookshire en su blog Neurotic Physiology (Fisiología neurótica) publicó acerca de su decisión de abandonar la academia. Una entrada digna de mención acerca de la naturaleza de los fracasos, que atrajo muchos comentarios, incluso algunos de parte de Ed Yong contando su experiencia acerca del fracaso.

Es tranquilizador darse cuenta de que es posible fallar. ¿Es realmente un fracaso?

Artículo original en inglés: http://blogs.plos.org/onscienceblogs/2014/06/20/women-science-writing/