Mujeres y ciencia

Las mujeres han contribuido significativamente a la ciencia a lo largo de toda la historia. Es interesante tener en cuenta que en muchos momentos han tenido que enfrentarse a importantes barreras por cuestión de género, como puede observarse al analizar las estrategias que han tenido que emplear para que su trabajo fuera reconocido y sus teorías aceptadas por otros científicos y publicaciones importantes, trabajando en algunos casos tras pseudónimos. Por este motivo, el estudio del papel de las mujeres en la ciencia se ha convertido en una disciplina académica.

Niñas mirando por microscopio

Históricamente, las mujeres han estado implicadas en el campo de la medicina y otras áreas científicas ya en antiguas civilizaciones, como en la egipcia, la romana y la griega. En la edad Media, la educación de las mujeres en conventos continuó permitiéndoles acceder a disciplinas intelectuales como la botánica, la historia natural y la filosofía.

A pesar de que las mujeres quedaban excluidas de la educación en las primeras universidades, sí existieron algunas que permitían su educación, como la de Bolonia, en Italia, lo cual llevó a algunas mujeres a destacar en medicina, especialmente en obstetricia y ginecología. La educación superior en estas áreas quedaba relegada únicamente a las aristócratas, y no sin ciertas restricciones, aunque con todo ello realizaron interesantes aportaciones con artículos y estudios.

Son muchas las asociaciones científicas que negaron la entrada y participación a mujeres hasta bien entrado el siglo XX, ya que se consideraba un campo reservado tradicionalmente para hombres. Con todo, la revolución científica no cambió demasiado las ideas de la gente acerca del papel de las mujeres en la ciencia.

Durante la ilustración, el papel de las mujeres tuvo un mayor impacto gracias a la no exclusión de las mujeres en discusiones científicas. En algunos casos, pudieron destacar gracias a convertirse en asistentes de sus maridos científicos, al ayudarles con sus trabajos y experimentos. No fue hasta el siglo IX cuando la idea de que las mujeres podían desempeñar trabajos científicos al igual que los hombres se fue integrando poco a poco en la sociedad, y sobre todo en las élites científicas que hasta entonces las habían rechazado.

Pronto las mujeres comenzaron a graduarse en la universidad, y a participar como miembros en sociedades científicas en las que podían recibir reconocimiento y apoyo por su trabajo. Muchas mujeres realizaron descubrimientos que cambiaron por completo la visión que existía hasta este entonces y que produjeron importantes avances, especialmente en los campos de la astronomía y la física, sentando las bases de siguientes trabajos y teorías.

Entre 1901 y 2010, 40 mujeres han recibido el premio Nobel en una amplia variedad de disciplinas. Entre algunas lascientíficas más influyentes de todos los tiempos se encuentran Marie Curie, Jane Goodall, Barbara McClintock, Ada Lovelace o Rosalind Franklin.