7 consejos para las mujeres que asistan a conferencias de ciencia

Escrito por: Hilda Bastian, publicado el 18 de enero de 2015 en PLOS

Las mujeres están saliendo perdiendo en muchas conferencias de ciencia.

Dedicamos gran parte de nuestra vida a escuchar hablar a los hombres, a menudo sin ser interrumpidos por una voz femenina durante largas horas, especialmente desde los podios de la mayoría de las charlas y los debates que le siguen.

Es un evidente signo externo de desventaja relativa por parte de las mujeres en muchas áreas de la ciencia, y uno de los factores que contribuyen a ella también. Cuando los científicos se congregan, nuestros pensamientos cambian y se reorientan. Pasa lo mismo con nuestra colaboración. El movimiento browniano puede entablar nuevas oportunidades y reconocimiento, componente esencial para que nuestras ideas y nuestra trayectoria profesional evolucione.

El respeto equitativo hacia las mujeres y otros grupos no predominantes, no debería ser un tema delicado: debería ser un hecho. La ciencia es internacional y se han desarrollado muchas normas culturales distintas de la propia ciencia. La presencia de las mujeres es una de ellas.

Pero nuestras experiencias se ven fuertemente afectadas por las diferentes situaciones de las mujeres en cada cultura y subcultura. Todavía nos queda un largo camino por recorrer.

Hay mucho que podemos hacer para hacer frente a las barreras internas y externas. Sin embargo, a algunos les cuesta avanzar y progresar, quizás ¿a la mayoría de nosotros? He aquí mis siete mejores consejos para aquellos que estén comenzando, y una recopilación de otros consejos destinados también para los hombres y organizadores.

  1. Vale la pena hacerse preguntas y alentar a otras mujeres a dar un paso al frente también.

Por supuesto, esto puede ser tan intimidante como dar una charla, o incluso más depende del contexto. Después de 30 años, hay momentos que me siguen pareciendo estresantes. Pero empecé como una activista, y una de las principales tácticas que promovimos fue asegurarnos de resolver y mejorar algo importante y eficiente que nos supusiese un obstáculo durante el primer pleno.

Aunque ninguno de nosotros quería ser «ese tío».

Anoté y replanteé varias posibles preguntas para formular durante las conferencias, por lo que todavía tengo algunas posibles por si acaso alguien se me adelanta.

Otra cosa en la que merece la pena participar es en extraer los aspectos de interés que provienen de una sesión exitosa. En esas sesiones, es aún mucho más importante que se escuchen más voces, ya que al menos es un poco menos intimidante y debe haber más tiempo.

También está Twitter. Tuitear durante las sesiones no es solo una forma cada vez mayor de correr la voz fuera de la sesión. Puede ser una manera de conocer y entablar conversación con gente que participa también en la sesión y que no conocías antes. Pero si tienes algo importante que decir, trata no solo de tuitearlo: coger el micrófono y dejar que otros tuiteen lo que tú has dicho es aún mejor.

Hacer preguntas es esencial para apoyar a los demás. Puede ser cuanto menos desalentador, que cuando das una charla de 10 minutos o cuando estás al lado de tu cartel en una charla inicial, nadie te haga una buena pregunta que no sea la de cortesía de manera obligada por el moderador.

  1. Comienza presentándote, diciendo tu nombre y de dónde eres.

A menos que sea una reunión donde todo el mundo realmente se conozca, es presuntuoso no querer decir quién eres. Presentándote se lo pones más fácil a las personas que te quieran conocer: no deberían tener que pedir o tratar de localizarte y preguntar por ti. No es solo educado, sino que es interés de todos para que las mujeres no se mantengan en un segundo plano para otras mujeres.

Observa cómo la gente hace referencia o cita a los demás también. Cuando tienes el micrófono, puedes utilizarlo para llamar la atención sobre aquellos que no reciben demasiada. Desglosar el estado del momento actual de GOBSAT, «buenos chicos sentados alrededor de una mesa», tiene que ocurrir a todos los niveles que se crean esas redes en el primer lugar.

  1. Utiliza tanto tarjetas como documentos impresos con enlaces para facilitar que te sigan.

Las tarjetas de presentación son baratas si las compras por internet en caso de que tu institución no te las proporcione, o que no incluyan todos tus datos en ellas (como las redes sociales). En algunas culturas son esenciales para mostrar cortesía.

Aunque no es suficiente. Conclusión: al menos añade tu correo electrónico. El hecho de que las personas no traten de estar al tanto después de una conferencia, no significa que no estén interesados. Si acepto la tarjeta de otra persona, escribo una nota al margen para recordar qué me interesa sobre esa persona, o por ejemplo si debería enviarle algo. Puedes incluso escribirle una nota a la persona que le entregas tu tarjeta si realmente estás interesado en algo en especial, «Estoy interesado en su artículo…».

Si estás presentando un cartel, tener folletos y un enlace a una página web es muy buena idea.

  1. Aunque puedas olvidar ciertos detalles, es bueno que mantengas el contacto visual y te olvides de tus anotaciones.

Las mujeres juegan con desventaja en su avance en la ciencia debido a su ansiedad o pánico escénico a la hora de enfrentarse a una charla. No evites dar charlas. Tarde o temprano lo necesitarás hacer, y la práctica ayuda.

Lo terminarás consiguiendo, pero eso no significa que debas ser increíblemente brillante cada vez que des una charla. Un día estaba aterrorizada andes de dar una charla, una compañera me dio el consejo más útil, ese consejo venía de una persona que había entrenado a artistas en el pasado.

Ella me dijo que tenía que pensar en el público como un organismo único teniendo una experiencia común: no tienes que intentar satisfacer a todos y cada uno de ellos. Me hizo sentir libre, libre de mirar al público en general sin tener la necesidad de tener contacto visual uno a uno.

Lo único que debe preocuparnos es fijarnos en el tiempo que nos queda, (cuando ya ha pasado la mitad de tu tiempo es 11.10 y deberías estar por la diapositiva número 6 como mínimo), y recordatorios que nos recuerden algo con pocas palabras como, «Mira al frente», «Más despacio»). Asegúrate de que los datos e información fundamental estén en las diapositivas, no las llenes de cosas menos importantes.

  1. No te limites a decir algo, ¡defiende tu posición!

Esto fue una revelación para mí. Lo escuché en un documental sobre el maravilloso coreógrafo Bob Fosse: él se lo dijo a los artistas durante el ensayo. (Fosse a su vez, se lo escuchó a Sandford Meisner, la reputada Técnica Meisner. «Defiende tu posición» solía ser una de mis notas «más importantes» a la hora de dar una charla.

No queremos emular la pose de las personas arrogantes con excesiva autoestima. Pero muchos de nosotros tenemos un problema con nuestro lenguaje corporal y otros aspectos físicos como la «presencia». La confianza tiene una cualidad física, y puede ser la parte más fácil de la estrategia «simúlalo hasta que lo consigas», da los mejores resultados. En el fondo, me parece que no deberíamos disculparnos por nuestra presencia, por aceptar el espacio que merecemos.

  1. Tu estilo personal te identifica y diferencia de los demás, busca tu inspiración.

No prestes atención a sugerencias y consejos que simplemente no van contigo, o no encajan con la persona que quieres ser. «Simúlalo hasta que lo consigas» solo cuenta para las cosas que realmente encajan contigo: tu autenticidad e integridad personal es lo que más debe importarte. Intentar ser alguien que realmente no eres no funcionará, nunca te sentirás cómodo profesionalmente hablando.

Ya se trate de expresar tus opiniones, cómo vistas, cómo aceptes las críticas, dónde marques los límites, alzarte en defensa de alguien, o cualquier otro aspecto, hay muchas maneras de hacer las cosas bien. Si tienes suerte, estarás rodeado de un montón de ejemplos de maneras de hacer que las cosas funcionen y encajen con tu personalidad. No necesariamente tienen que ser científicos, a cualquier persona que realmente admiras podría tener pistas sobre tu vida personal.

  1. Contenerse o reprimirse uno mismo está bien, pero la solidaridad para con los demás es innegociable.

Y no solo me refiero a la solidaridad de las mujeres. Otros están en el mismo barco, y muchos incluso se enfrentarán a obstáculos sociales más desalentadores que nosotros, especialmente aquellos que harán frente a varias circunstancias desfavorables. No des por sentado que confían demasiado en sí mismos y no necesitan ayuda, no es oro todo lo que reluce.

En general, las mujeres de cada comunidad, son el grupo más grande que tiene que hacer frente a estos obstáculos. Hay que animar a las mujeres a decir lo que piensan, y fomentar una cultura científica más cortés y amable, más condescendiente a nivel humano.

Verás a científicos con ataques de ansiedad por tener que hablar en público. Hay veces que las mujeres quieren hablar pero no se les toma en cuenta. Puede ser un tipo de acoso no a gran escala, o incluso peor, de intimidación. Habrá chistes inapropiados y degradantes, al igual que conversaciones poco profesionales. Las mujeres se sentirán acosadas, especialmente en eventos sociales. Tenemos que prevenir que esto ocurra, verlo a tiempo y abordarlo de manera efectiva cuando suceda. Es una responsabilidad común. Hace un tiempo, David Morrison dijo sin rodeos, «Los valores que pasas por alto son los que aceptas»

La ciencia es totalmente social. Creamos su cultura. Necesitamos quejarnos, cuanto menos en el formulario de evaluación de la conferencia, cuando somos conscientes, oímos y experimentamos la injusticia. Y nos ponemos en contacto con los organizadores preguntándoles donde encontrar sus políticas de inclusión de género y diversidad. (Como Athene Donald discute con elocuencia, esto no solo es aplicable a las conferencias).

Una de las actuales estrategias para tratar de cambiar la cultura de las conferencias, es discutir e implementar políticas contra el acoso, sobre el equilibrio de género y otras cuestiones. Todos podemos contribuir a este cambio. Hay enlaces a interesantes lecturas sobres este tema abajo. Cambiar la cultura no solo se consigue alentando a las personas para superar las desventajas. La inclusión es un imperativo moral y práctico. Requiere trabajo por parte de todos.

 

LEER MÁS:

David Shiffman, 10 Tips for grad students to make the most of a scientific conference – y mira debajo del botón de «comentarios» con fantásticos consejos.

Christina Richey, Tips on anti-harassment policies, incluye la manera de tratar de reducir tus riesgos (desplázate hacia abajo a la diapositiva número 5).

Los consejos de Ada Initiative sobre conferencia de lucha contra el acoso.

Chris Bourg sobre Stanford University política sobre las bibliotecas, esperando que las conferencias tengan políticas contra el acoso.

Jennifer Martin, Ten Simple Rules to Achieve Conference Speaker Gender Balance.

Jonathan Eisen, Some suggestions for having diverse speakers at meetings.

Eric Anthony Grollman, Think Like a Drag Queen.

Informe de un estudio de Ivan Oransky (incluye las opinions de Janet Stemwedel), How to Get More Women Speakers at Conferences.

Guía detallada de Colin Purrington, Designing conference posters.

« ¿Qué pasa con los consejos para los hombres?» « ¿Depende de ellos, no de las mujeres?»

Esa fue la respuesta de algunos a la primera versión de esta entrada.

Los enlaces anteriores, incluidos los de mi entrada anterior, cubren gran parte de ese tema. Abajo puedes ver entradas fundamentales.

Actualmente lo fundamental para el cambio es que cualquiera organice una conferencia o una reunión, incluyendo al moderador. Teniendo en cuenta que necesitamos un cambio, hacen falta políticas, o un equilibrio de género, diversidad, cuidado infantil, planificación del tiempo y luchar contra el acoso.

El mensaje principal para los hombres se encuentra en este «consejo» a continuación: dales el tiempo que necesitan a las mujeres, favorece la participación justa, o deja que otros lo hagan. Comprueba la siguiente diapositiva para considerar tu comportamiento durante la presentación. No puedo recomendarlo lo suficiente.

Eric Anthony Grollman, 101 big and small ways to make a difference in academia

Diapositivas de Leslie Hawthorn Checking Your Privilege: A How-To for Hard Things

Denise Graveline, advice on speeches by men

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Notas sobre actualizaciones de la entrada original:

Gracias a Fabiana Kubke por el puntero de las diapositivas Hawthorn. Gracias a Lee-Ann Coleman por su comentario: me recordó que tenía que utilizar los formularios de evaluación de conferencia para registrar mis quejas y las cosas que se deben cambiar. Gracias a Ivan Oransky por señalar el estudio de las reuniones de la Sociedad Americana de Microbiología (ASM). Y por ultimo gracias a Melissa Vaught por compartir los consejos de Graveline. 

 

Artículo original en inglés: http://blogs.plos.org/absolutely-maybe/7-tips-for-women-at-science-conferences/

Opiniones en ciencia: temas nuevos, las mismas voces de siempre

Evita hablando

Escrito por Hilda Bastian, publicado el 6 de enero de 2015

«Las mujeres científicas parecen estar insuficientemente representadas en actividades dirigidas a expresar sus reflexiones.».

Yo escribí esa frase tan desalentadora, más aun si tenemos en cuenta la importancia de la diversidad. Fue en un editorial de PLOS Medicina que trataba sobre la cultura después de las publicaciones.

Los estudios que me llevaron a esta conclusión son citados aquí: la escasa representación de las mujeres en las discusiones de género mixto (sí, los hombres hablan más), la publicación de artículos, presentaciones en conferencias, blogs académicos, revisión por expertos anterior y posterior a la publicación.

En mi mundo, sucede también en otros círculos como el periodismo, columnas de opinión, y en la Wikipedia. Creo que podemos decir sin miedo a equivocarnos que los estudios para otros grupos no dominantes y otros ámbitos, encontrarán efectos similares de dominación social y profesional por parte de una élite.

No creo que haya una sola explicación para ello. No se trata solo por ejemplo de que las mujeres tienen menos tiempo libre. Hay una gran cantidad de cuestiones a nuestro alrededor que nos acechan, pero todas las personas no se ven afectadas de la misma manera.

Quiero debatir aquí sobre la maraña cultural y conductual. Y eso es porque internet ha abierto nuevas posibilidades, a pesar de que en este momento sólo esté aumentando el problema. Celia Ross señala en su respuesta a mi editorial:

«Me veo comentando como Judoca del mundo científico en el que puedo tener un terreno de juego más parejo con los grandes – y las chicas. Es un avance maravilloso. Como ex Judoca, aprendí a usar la habilidad para lidiar con los hombres mayores.»

Estoy de acuerdo, que el comentar puede ser una gran manera de entrar en el discurso científico. Los foros accesibles democratizados pueden definitivamente inclinar la igualdad de condiciones – aunque sea un poco. Pero creo que necesitamos un triángulo de cambio en el juego de las opiniones de la ciencia: la forma en la que se juega, el comportamiento de los actuales jugadores, y que se unan más mujeres y otros científicos insuficientemente representados a recoger los frutos del trabajo. Como Danielle Lee señala, no va a suceder por sí solo:

«La diversidad debe ser deliberada. La inclusión es intencional».

Peter Belmi sostiene que cuando se enfrenta a una organización donde el mérito y el trabajo duro no son suficientes, y avanzar requiere maniobrar y manipular, las personas de clases sociales más bajas pueden decidir quedarse fuera. Tal vez no quieran convertirse en ese tipo de persona.

Michelle Munyikwa
«Todavía tengo mi primer diario de cuando tenía 8 años…No es que sea nueva en esto de los blogs. Es solo la primera vez que utilizo mi propio nombre». Michelle Munyikwa

Seamos realistas, los auto-promotores narcisistas pueden ser muy biliosos, altamente competitivos y completamente detestables. El discurso científico, la revisión realizada por expertos, y las conversaciones en Internet, suelen ser a menudo desagradables, provocan conflictos y son agresivas. Menos tolerancia y galardones hacia esa conducta, podría ayudar a crear un espacio público para discutir temas sobre la ciencia que sea más atractivo en todos los ámbitos, pero particularmente para las mujeres en general

Compartir plenamente en la vida laboral y ser alentado por otros es gratificante y divertido. Sin embargo, las mujeres deben enfrentarse todavía a proscripciones culturales que impiden «promover» sus propias opiniones.

Como adultas, podemos estar insuficientemente representadas a la hora de expresar nuestras opiniones en los entornos profesionales donde los hombres dominan. Pero no en un area privada. Y no comenzó tampoco de esta manera para nosotros en la etapa escolar. Las diferencias no son grandes entre los niños.

Las niñas tienen más posibilidades de tener un diario y más tarde un blog cuando son adolescentes. No es como se creía, que no sabemos expresar nuestros pensamientos. En algún punto del camino, muchas de nosotras perdemos de vista la utilidad de lo que tenemos que decir.

Los hombres necesitan sentirse menos cómodos con el status quo de nuestro silencio relativo, y con la toma de un mayor espacio. Me agota estar durante horas sentada en conferencias, escuchando a pocas mujeres hablando desde el podio, o por ejemplo pocas preguntas del público realizadas por mujeres. Todo el mundo debería estar harto de esa situación. Y las mujeres más cómodas por dar un paso adelante y avanzar.

Sé que no siempre es fácil levantarse y hacer esa pregunta, dar esa charla, escribir y enviar un comentario, blog o artículo, o tratar con la revisión de los expertos. Sin embargo, cuanto más lo veamos, y cuantos más ejemplos de mujeres con diferentes estilos participen, más fácil será para nosotras conseguir nuestro estilo y nivel de confort.

Gráfico sobre diferencia de expresión según géneroExpresar tus opiniones es fundamental para el progreso del conocimiento en la mayoría de las ciencias. Así que las consecuencias para el interés público del discurso científico no siendo plenamente inclusivas ni una meritocracia, son graves.

Es fundamental para nuestro progreso personal en la ciencia también. Ser escuchado y visible es fundamental para posibles oportunidades que te puedan llegar – incluyendo formar nuevas colaboraciones fortuitas. Compartir nuestras interpretaciones y opiniones es una parte tan integral de la ciencia y el trabajo en grupo, que el ser restringido aquí, es ser relegado a un segundo plano en casi todos los niveles.

Una gran cantidad de la ciencia es solitaria e introspectiva, sí. Pero la dimensión social es también elemental. Y creamos y volvemos a crear esa realidad social todos los días. ¿A quién vas a animar hoy?

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Recursos adicionales:

Elizabeth Wager, Fiona Godlee, y Tom Jefferson, How To Survive Peer Review [PDF]

Eric Grollman, 101 big and small ways to make a difference in academia

Diapositivas de Leslie Hawthorn, Checking Your Privilege: A How-To for Hard Things

Jonathan Eise, Some suggestions for having diverse speakers at meetings (y más posts en women in STEM)

Blog Mondo Agit, Sobre el poder del lenguaje no dominante (Adam Grant)

David Shiffman, 10 Tips for grad students to make the most of a scientific conference no olvides leer los comentarios, vienen fantásticos consejos

Dorothy Bishop, A gentle introduction to Twitter for the apprehensive academic

¿En Twitter e interesado en determinar qué voces estás amplificando? Twee-Q mide lo que retwitteas habitualmente.

Y mi editorial PLOS Medicina sobre la cultura después de las publicaciones.

Los dibujos/imágenes en este post son míos propios (CC-NC license). La cita de Michelle Munyikwa proviene de una entrevista que realizó cuando fue invitada como bloguera en Absolutely Maybe.

 

Artículo original en inglés: blogs.plos.org/absolutely-maybe/the-science-opinion-games-new-conversations-same-old-voices/

Estudios de ciencia, tecnología y género

Los estudios de Ciencia, Tecnología y Género (CTG) forman parte de los de Ciencia, Tecnología y Sociedad; un campo de trabajo en el que se integran varias disciplinas para comprender el desarrollo histórico de la tecnología y la ciencia en un contexto social, aunque en este caso, de un contexto de género.

Estos estudios surgen en España en los años 80 para analizar el enfoque imparcial de la ciencia y la tecnología, y poder reescribir la historia de la ciencia incluyendo el papel de las mujeres y sus aportaciones.

Las principales áreas de estudio de esta disciplina académica son las mujeres en la ciencia y la biomedicina con especial enfoque en el cuerpo femenino. El estudio de las mujeres en la ciencia tiene como propósito recuperar biografías y estudios de mujeres cuyas aportaciones y estudios supusieron avances en la ciencia y los posteriores trabajos que se realizaron en cada materia. En cuando a la biomedicina, se estudia como un organismo de control, producción y regulación del cuerpo institucionalizado por la medicina desde el siglo XIX, ya que su desarrollo no ha tenido la misma repercusión en hombres como en mujeres.

Mujer y ciencia antes

El desarrollo tecnológico, en el que las mujeres han participado muy poco (o han sido invisibilizadas), no se ha orientado hacia las mujeres por considerarse estas seres inferiores y subordinados al hombre. Por ello, no fueron objeto de estudio hasta el siglo XVIII, y cuando empezaron a serlo, fue para el estudio de sus diferencias con respecto a los hombres y la demostración de una inteligencia menor. Las tecnologías desarrolladas, por tanto,  han tenido que estudiarse en un contexto feminista que incluya a ambos géneros.

Los campos de aplicación de la práctica biomédica a este respecto son: la sexología, las tecnologías y políticas reproductivas, la medicalización del parto y las tecnologías de asignación/reasignación de sexo.