Mujeres y divulgación científica

Escrito por: Tabitha M. Powledge, publicado el 20 de junio de 2014 en PLOS

Las mujeres y la divulgación científica

Las mujeres también escriben sobre ciencia: el pasado fin de semana en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, Solutions Summit tuvo como objetivo buscar maneras de erradicar el sesgo y el acoso sexual contra las mujeres que escriben sobre ciencia. Aquí está el sitio web de la conferencia, con un enlace a la asidua tuitera Maryn McKenna y sus historias en las redes sociales.con el hashtag #SciWriSum14, más otra historia por el asistente Alberto Roca.

Yo esperaba una gran cantidad de blogs hablando acerca de la reunión ya que había unos 90 asistentes, casi todos eran escritores. Pero no he sido capaz de encontrar mucho todavía, supongo que aún es pronto. Ed Bertschinger publicó una breve entrada en Women in Astronomy (Las mujeres en la astronomía). Cris Rusell tiene un informe más detallado en su blog de divulgación científica CJR’S Observatory (El observatorio de CJR).

Rusell ha observado un aumento del número de las mujeres que se introducen en la divulgación científica en este tiempo de crisis económica, un tiempo en el que también el cambio drástico de la industria editorial se traduce cada vez en menos puestos de trabajo. Entre las soluciones propuestas para el sesgo y el acoso sexual: La Carta de los derechos escrita por un científico, una oficina de compensación online sobre el acoso sexual, red de asesoramiento, códigos actualizados de conducta, y los esfuerzos para reducir la falsa política de integración de minorías.

También describe los resultados de una encuesta de los escritores científicos en la que los encuestados fueron escogidos. Uno de los resultados me sorprendió bastante. El cincuenta por ciento de las mujeres encuestadas considera que en la divulgación científica y el periodismo existe sesgo de género tanto de conocimiento público, como de forma inconsciente. Aún me parece poco. Es cierto que los prejuicios conocidos por el público son menos en la actualidad, pero todavía no nos hemos librado de ellos. Los prejuicios realizados de manera inconsciente son un fenómeno generalizado, y ya que se hace «sin querer» será todo un reto eliminarlo.

El sesgo generalizado es de alguna manera dominante. Afecta a los escritores científicos y a muchos otros, y ciertamente, se práctica en la ciencia en general. Apenas el mes pasado, señalé la mayor inclusión de las mujeres en la investigación, pero también la escasez de investigaciones en animales de laboratorio realizadas por el sexo femenino. A principios de este año, Drug Monkey señaló que mientras la proporción de sexos de los beneficiarios de los NIH (Institutos Nacionales de Salud) había mejorado considerablemente, seguía sucediendo lo mismo, que siempre habrá más hombres en la lista de los candidatos seleccionados. El microbiólogo Jonathan Eisen, regularmente clama contra los programas de conferencias más poderosos, con los organizadores masculinos, y los presentadores en su blog Tree of Life. .

En la reunión en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés), las denuncias de acoso sexual fueron, como era de esperar, más comunes que el sesgo de noticias. Más del 80 por ciento de las mujeres encuestadas dijeron que habían sido objeto de comentarios sexuales, contacto físico no deseado, y similares; menos del 20 por ciento de los hombres lo hizo. Una de cada tres mujeres encontró este mal comportamiento en contextos profesionales. Aún me parece poco. Quizás significa que actualmente los acosadores potenciales están dejando de hacerlo, porque saben que están incitando problemas – lo que hasta no hace mucho tiempo no fue el caso.

Russell también informó sobre las estadísticas recopiladas de otros lugares. En un estudio realizado a las principales organizaciones de prensa, las mujeres producen sólo el 35 por ciento de la tecnología, y el 38 por ciento de las historias de ciencia, esto me sorprendió; las historias de salud se produjeron por igual por hombres y mujeres. Buenas noticias si el escribir sobre salud ya no es un gueto femenino; eso es realmente un progreso.

En antologías de la divulgación científica, alrededor del 80 por ciento de las contribuciones son realizadas por los hombres, y el 70 por ciento de los editores invitados son hombres. Muchos más hombres que mujeres se citan como fuentes de historias. Una gran cantidad de estos hallazgos probablemente impliquen que el sesgo inconsciente sea difícil de erradicar. Pero identificar el problema es el primer paso para deshacerse de él. Conscientemente.

La situación de la mujer

Los prejuicios y el acoso sexual son extremadamente molestos para casi todas las mujeres, y en muchas partes del mundo sufren algo más que sólo el desagradable lenguaje vulgar. Se les secuestra y se les envuelve de la cabeza a los pies. Se les prohíbe la educación. Se les golpea y tortura. Son masacradas al nacer, violadas y asesinadas, tanto cuando son niñas como también de adultas.

Los privilegiados que vivimos en occidente, estamos viviendo en el mejor momento y el mejor lugar para las mujeres en los 200.000 años de la existencia de nuestra especie. El mejor tiempo hasta ahora, aunque todavía imperfecto.

Es bueno tener en cuenta lo afortunados que somos de vivir este momento, y de tener las herramientas para hacerlo aún mejor. Pero nos ofrece unos nuevos obstáculos a vencer. Además, no está claro que la pérdida de las tareas y promociones deseables, y sufrir acoso sexual, sean los problemas más grandes para las mujeres que escriben sobre ciencia, que para las mujeres que desempeñan otros trabajos.

Evidentemente, el aumento de concienciación dentro de un grupo, es la clave para solucionar el problema aunque tal vez, el segundo orden del día sea ir más allá de aconsejar a los que se han reformado. ¿Cómo llegar a las personas que necesitan experimentar el golpe para tomar las decisiones de actuar contra los prejuicios? Podría tener sentido colaborar con otros grupos profesionales para generar soluciones.

¡Scicurious revelado!

He citado varias veces entradas de Scicurious aquí en On Science Blogs (En blogs de ciencia). Admiro especialmente sus deconstrucciones de investigación en neurociencias. Nadie hace un trabajo mejor en blogs sobre ciencia, y no es solo mi opinión. Ella ha ganado muchos premios.

Pero el año pasado Scicurious salió de las sombras, dejó a un lado su seudónimo, y se reveló como: Bethany Brookshire. Iba a decir que ella cambió de carrera, pero lo que realmente hizo fue despedirse de una de sus carreras, científica de investigaciones, con el fin de dedicarse a tiempo completo a la labor que le hizo una famosa bloguera: la divulgación científica.

Ella consiguió un excelente trabajo en Science News, donde escribe para la revista y también en blogs una vez a la semana con el nombre de Scicurious. Ella me dijo en un email: «El resto del tiempo llevo a cabo el blog Eureka! Lab. Un blog que se dedica a conseguir más estudiantes interesados e inspirados en STEM (disciplinas académicas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), (estate pendiente de una entrada en el blog que saldrá la próxima semana, y que va a hablar sobre las ardillas, ¡estoy muy emocionada!) El blog Eureka! Lab publica hasta 5 entradas a la semana escritas con un alto nivel».

Ella tiene una perspectiva de varios años en los blogs de ciencia y «tribus» en la divulgación científica: «Es curioso cómo la blogosfera de la ciencia ha cambiado con el tiempo. Muchos de los blogs «oficiales» de ciencia son como el periodismo científico, con observaciones externas, etc., y me hace preguntarme por qué razón a los blogueros todavía se les paga menos (aunque debo señalar, que como escritora, recibo lo mismo que los demás escritores. ¡PUF!)

«También he observado recientemente, a la que me he ido introduciendo en este campo, que la divulgación científica tiene sus propias «tribus» al igual que la ciencia académica. Quién fue a qué programa de periodismo, quién ha escrito para qué publicación etc. Me di cuenta de que formo parte de la tribu de los «blogs» que ha estado presente desde el año 2006 más o menos».

A principios de este año, Brookshire en su blog Neurotic Physiology (Fisiología neurótica) publicó acerca de su decisión de abandonar la academia. Una entrada digna de mención acerca de la naturaleza de los fracasos, que atrajo muchos comentarios, incluso algunos de parte de Ed Yong contando su experiencia acerca del fracaso.

Es tranquilizador darse cuenta de que es posible fallar. ¿Es realmente un fracaso?

Artículo original en inglés: http://blogs.plos.org/onscienceblogs/2014/06/20/women-science-writing/

7 consejos para las mujeres que asistan a conferencias de ciencia

Escrito por: Hilda Bastian, publicado el 18 de enero de 2015 en PLOS

Las mujeres están saliendo perdiendo en muchas conferencias de ciencia.

Dedicamos gran parte de nuestra vida a escuchar hablar a los hombres, a menudo sin ser interrumpidos por una voz femenina durante largas horas, especialmente desde los podios de la mayoría de las charlas y los debates que le siguen.

Es un evidente signo externo de desventaja relativa por parte de las mujeres en muchas áreas de la ciencia, y uno de los factores que contribuyen a ella también. Cuando los científicos se congregan, nuestros pensamientos cambian y se reorientan. Pasa lo mismo con nuestra colaboración. El movimiento browniano puede entablar nuevas oportunidades y reconocimiento, componente esencial para que nuestras ideas y nuestra trayectoria profesional evolucione.

El respeto equitativo hacia las mujeres y otros grupos no predominantes, no debería ser un tema delicado: debería ser un hecho. La ciencia es internacional y se han desarrollado muchas normas culturales distintas de la propia ciencia. La presencia de las mujeres es una de ellas.

Pero nuestras experiencias se ven fuertemente afectadas por las diferentes situaciones de las mujeres en cada cultura y subcultura. Todavía nos queda un largo camino por recorrer.

Hay mucho que podemos hacer para hacer frente a las barreras internas y externas. Sin embargo, a algunos les cuesta avanzar y progresar, quizás ¿a la mayoría de nosotros? He aquí mis siete mejores consejos para aquellos que estén comenzando, y una recopilación de otros consejos destinados también para los hombres y organizadores.

  1. Vale la pena hacerse preguntas y alentar a otras mujeres a dar un paso al frente también.

Por supuesto, esto puede ser tan intimidante como dar una charla, o incluso más depende del contexto. Después de 30 años, hay momentos que me siguen pareciendo estresantes. Pero empecé como una activista, y una de las principales tácticas que promovimos fue asegurarnos de resolver y mejorar algo importante y eficiente que nos supusiese un obstáculo durante el primer pleno.

Aunque ninguno de nosotros quería ser «ese tío».

Anoté y replanteé varias posibles preguntas para formular durante las conferencias, por lo que todavía tengo algunas posibles por si acaso alguien se me adelanta.

Otra cosa en la que merece la pena participar es en extraer los aspectos de interés que provienen de una sesión exitosa. En esas sesiones, es aún mucho más importante que se escuchen más voces, ya que al menos es un poco menos intimidante y debe haber más tiempo.

También está Twitter. Tuitear durante las sesiones no es solo una forma cada vez mayor de correr la voz fuera de la sesión. Puede ser una manera de conocer y entablar conversación con gente que participa también en la sesión y que no conocías antes. Pero si tienes algo importante que decir, trata no solo de tuitearlo: coger el micrófono y dejar que otros tuiteen lo que tú has dicho es aún mejor.

Hacer preguntas es esencial para apoyar a los demás. Puede ser cuanto menos desalentador, que cuando das una charla de 10 minutos o cuando estás al lado de tu cartel en una charla inicial, nadie te haga una buena pregunta que no sea la de cortesía de manera obligada por el moderador.

  1. Comienza presentándote, diciendo tu nombre y de dónde eres.

A menos que sea una reunión donde todo el mundo realmente se conozca, es presuntuoso no querer decir quién eres. Presentándote se lo pones más fácil a las personas que te quieran conocer: no deberían tener que pedir o tratar de localizarte y preguntar por ti. No es solo educado, sino que es interés de todos para que las mujeres no se mantengan en un segundo plano para otras mujeres.

Observa cómo la gente hace referencia o cita a los demás también. Cuando tienes el micrófono, puedes utilizarlo para llamar la atención sobre aquellos que no reciben demasiada. Desglosar el estado del momento actual de GOBSAT, «buenos chicos sentados alrededor de una mesa», tiene que ocurrir a todos los niveles que se crean esas redes en el primer lugar.

  1. Utiliza tanto tarjetas como documentos impresos con enlaces para facilitar que te sigan.

Las tarjetas de presentación son baratas si las compras por internet en caso de que tu institución no te las proporcione, o que no incluyan todos tus datos en ellas (como las redes sociales). En algunas culturas son esenciales para mostrar cortesía.

Aunque no es suficiente. Conclusión: al menos añade tu correo electrónico. El hecho de que las personas no traten de estar al tanto después de una conferencia, no significa que no estén interesados. Si acepto la tarjeta de otra persona, escribo una nota al margen para recordar qué me interesa sobre esa persona, o por ejemplo si debería enviarle algo. Puedes incluso escribirle una nota a la persona que le entregas tu tarjeta si realmente estás interesado en algo en especial, «Estoy interesado en su artículo…».

Si estás presentando un cartel, tener folletos y un enlace a una página web es muy buena idea.

  1. Aunque puedas olvidar ciertos detalles, es bueno que mantengas el contacto visual y te olvides de tus anotaciones.

Las mujeres juegan con desventaja en su avance en la ciencia debido a su ansiedad o pánico escénico a la hora de enfrentarse a una charla. No evites dar charlas. Tarde o temprano lo necesitarás hacer, y la práctica ayuda.

Lo terminarás consiguiendo, pero eso no significa que debas ser increíblemente brillante cada vez que des una charla. Un día estaba aterrorizada andes de dar una charla, una compañera me dio el consejo más útil, ese consejo venía de una persona que había entrenado a artistas en el pasado.

Ella me dijo que tenía que pensar en el público como un organismo único teniendo una experiencia común: no tienes que intentar satisfacer a todos y cada uno de ellos. Me hizo sentir libre, libre de mirar al público en general sin tener la necesidad de tener contacto visual uno a uno.

Lo único que debe preocuparnos es fijarnos en el tiempo que nos queda, (cuando ya ha pasado la mitad de tu tiempo es 11.10 y deberías estar por la diapositiva número 6 como mínimo), y recordatorios que nos recuerden algo con pocas palabras como, «Mira al frente», «Más despacio»). Asegúrate de que los datos e información fundamental estén en las diapositivas, no las llenes de cosas menos importantes.

  1. No te limites a decir algo, ¡defiende tu posición!

Esto fue una revelación para mí. Lo escuché en un documental sobre el maravilloso coreógrafo Bob Fosse: él se lo dijo a los artistas durante el ensayo. (Fosse a su vez, se lo escuchó a Sandford Meisner, la reputada Técnica Meisner. «Defiende tu posición» solía ser una de mis notas «más importantes» a la hora de dar una charla.

No queremos emular la pose de las personas arrogantes con excesiva autoestima. Pero muchos de nosotros tenemos un problema con nuestro lenguaje corporal y otros aspectos físicos como la «presencia». La confianza tiene una cualidad física, y puede ser la parte más fácil de la estrategia «simúlalo hasta que lo consigas», da los mejores resultados. En el fondo, me parece que no deberíamos disculparnos por nuestra presencia, por aceptar el espacio que merecemos.

  1. Tu estilo personal te identifica y diferencia de los demás, busca tu inspiración.

No prestes atención a sugerencias y consejos que simplemente no van contigo, o no encajan con la persona que quieres ser. «Simúlalo hasta que lo consigas» solo cuenta para las cosas que realmente encajan contigo: tu autenticidad e integridad personal es lo que más debe importarte. Intentar ser alguien que realmente no eres no funcionará, nunca te sentirás cómodo profesionalmente hablando.

Ya se trate de expresar tus opiniones, cómo vistas, cómo aceptes las críticas, dónde marques los límites, alzarte en defensa de alguien, o cualquier otro aspecto, hay muchas maneras de hacer las cosas bien. Si tienes suerte, estarás rodeado de un montón de ejemplos de maneras de hacer que las cosas funcionen y encajen con tu personalidad. No necesariamente tienen que ser científicos, a cualquier persona que realmente admiras podría tener pistas sobre tu vida personal.

  1. Contenerse o reprimirse uno mismo está bien, pero la solidaridad para con los demás es innegociable.

Y no solo me refiero a la solidaridad de las mujeres. Otros están en el mismo barco, y muchos incluso se enfrentarán a obstáculos sociales más desalentadores que nosotros, especialmente aquellos que harán frente a varias circunstancias desfavorables. No des por sentado que confían demasiado en sí mismos y no necesitan ayuda, no es oro todo lo que reluce.

En general, las mujeres de cada comunidad, son el grupo más grande que tiene que hacer frente a estos obstáculos. Hay que animar a las mujeres a decir lo que piensan, y fomentar una cultura científica más cortés y amable, más condescendiente a nivel humano.

Verás a científicos con ataques de ansiedad por tener que hablar en público. Hay veces que las mujeres quieren hablar pero no se les toma en cuenta. Puede ser un tipo de acoso no a gran escala, o incluso peor, de intimidación. Habrá chistes inapropiados y degradantes, al igual que conversaciones poco profesionales. Las mujeres se sentirán acosadas, especialmente en eventos sociales. Tenemos que prevenir que esto ocurra, verlo a tiempo y abordarlo de manera efectiva cuando suceda. Es una responsabilidad común. Hace un tiempo, David Morrison dijo sin rodeos, «Los valores que pasas por alto son los que aceptas»

La ciencia es totalmente social. Creamos su cultura. Necesitamos quejarnos, cuanto menos en el formulario de evaluación de la conferencia, cuando somos conscientes, oímos y experimentamos la injusticia. Y nos ponemos en contacto con los organizadores preguntándoles donde encontrar sus políticas de inclusión de género y diversidad. (Como Athene Donald discute con elocuencia, esto no solo es aplicable a las conferencias).

Una de las actuales estrategias para tratar de cambiar la cultura de las conferencias, es discutir e implementar políticas contra el acoso, sobre el equilibrio de género y otras cuestiones. Todos podemos contribuir a este cambio. Hay enlaces a interesantes lecturas sobres este tema abajo. Cambiar la cultura no solo se consigue alentando a las personas para superar las desventajas. La inclusión es un imperativo moral y práctico. Requiere trabajo por parte de todos.

 

LEER MÁS:

David Shiffman, 10 Tips for grad students to make the most of a scientific conference – y mira debajo del botón de «comentarios» con fantásticos consejos.

Christina Richey, Tips on anti-harassment policies, incluye la manera de tratar de reducir tus riesgos (desplázate hacia abajo a la diapositiva número 5).

Los consejos de Ada Initiative sobre conferencia de lucha contra el acoso.

Chris Bourg sobre Stanford University política sobre las bibliotecas, esperando que las conferencias tengan políticas contra el acoso.

Jennifer Martin, Ten Simple Rules to Achieve Conference Speaker Gender Balance.

Jonathan Eisen, Some suggestions for having diverse speakers at meetings.

Eric Anthony Grollman, Think Like a Drag Queen.

Informe de un estudio de Ivan Oransky (incluye las opinions de Janet Stemwedel), How to Get More Women Speakers at Conferences.

Guía detallada de Colin Purrington, Designing conference posters.

« ¿Qué pasa con los consejos para los hombres?» « ¿Depende de ellos, no de las mujeres?»

Esa fue la respuesta de algunos a la primera versión de esta entrada.

Los enlaces anteriores, incluidos los de mi entrada anterior, cubren gran parte de ese tema. Abajo puedes ver entradas fundamentales.

Actualmente lo fundamental para el cambio es que cualquiera organice una conferencia o una reunión, incluyendo al moderador. Teniendo en cuenta que necesitamos un cambio, hacen falta políticas, o un equilibrio de género, diversidad, cuidado infantil, planificación del tiempo y luchar contra el acoso.

El mensaje principal para los hombres se encuentra en este «consejo» a continuación: dales el tiempo que necesitan a las mujeres, favorece la participación justa, o deja que otros lo hagan. Comprueba la siguiente diapositiva para considerar tu comportamiento durante la presentación. No puedo recomendarlo lo suficiente.

Eric Anthony Grollman, 101 big and small ways to make a difference in academia

Diapositivas de Leslie Hawthorn Checking Your Privilege: A How-To for Hard Things

Denise Graveline, advice on speeches by men

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Notas sobre actualizaciones de la entrada original:

Gracias a Fabiana Kubke por el puntero de las diapositivas Hawthorn. Gracias a Lee-Ann Coleman por su comentario: me recordó que tenía que utilizar los formularios de evaluación de conferencia para registrar mis quejas y las cosas que se deben cambiar. Gracias a Ivan Oransky por señalar el estudio de las reuniones de la Sociedad Americana de Microbiología (ASM). Y por ultimo gracias a Melissa Vaught por compartir los consejos de Graveline. 

 

Artículo original en inglés: http://blogs.plos.org/absolutely-maybe/7-tips-for-women-at-science-conferences/

Opiniones en ciencia: temas nuevos, las mismas voces de siempre

Evita hablando

Escrito por Hilda Bastian, publicado el 6 de enero de 2015

«Las mujeres científicas parecen estar insuficientemente representadas en actividades dirigidas a expresar sus reflexiones.».

Yo escribí esa frase tan desalentadora. Fue en un editorial de PLOS Medicina que trataba sobre la cultura después de las publicaciones.

Los estudios que me llevaron a esta conclusión son citados aquí: la escasa representación de las mujeres en las discusiones de género mixto (sí, los hombres hablan más), la publicación de artículos, presentaciones en conferencias, blogs académicos, revisión por expertos anterior y posterior a la publicación.

En mi mundo, sucede también en otros círculos como el periodismo, columnas de opinión, y en la Wikipedia. Creo que podemos decir sin miedo a equivocarnos que los estudios para otros grupos no dominantes y otros ámbitos, encontrarán efectos similares de dominación social y profesional por parte de una élite.

No creo que haya una sola explicación para ello. No se trata solo por ejemplo de que las mujeres tienen menos tiempo libre. Hay una gran cantidad de cuestiones a nuestro alrededor que nos acechan, pero todas las personas no se ven afectadas de la misma manera.

Quiero debatir aquí sobre la maraña cultural y conductual. Y eso es porque internet ha abierto nuevas posibilidades, a pesar de que en este momento sólo esté aumentando el problema. Celia Ross señala en su respuesta a mi editorial:

«Me veo comentando como Judoca del mundo científico en el que puedo tener un terreno de juego más parejo con los grandes – y las chicas. Es un avance maravilloso. Como ex Judoca, aprendí a usar la habilidad para lidiar con los hombres mayores.»

Estoy de acuerdo, que el comentar puede ser una gran manera de entrar en el discurso científico. Los foros accesibles democratizados pueden definitivamente inclinar la igualdad de condiciones – aunque sea un poco. Pero creo que necesitamos un triángulo de cambio en el juego de las opiniones de la ciencia: la forma en la que se juega, el comportamiento de los actuales jugadores, y que se unan más mujeres y otros científicos insuficientemente representados a recoger los frutos del trabajo. Como Danielle Lee señala, no va a suceder por sí solo:

«La diversidad debe ser deliberada. La inclusión es intencional».

Peter Belmi sostiene que cuando se enfrenta a una organización donde el mérito y el trabajo duro no son suficientes, y avanzar requiere maniobrar y manipular, las personas de clases sociales más bajas pueden decidir quedarse fuera. Tal vez no quieran convertirse en ese tipo de persona.

Michelle Munyikwa
«Todavía tengo mi primer diario de cuando tenía 8 años…No es que sea nueva en esto de los blogs. Es solo la primera vez que utilizo mi propio nombre». Michelle Munyikwa

Seamos realistas, los auto-promotores narcisistas pueden ser muy biliosos, altamente competitivos y completamente detestables. El discurso científico, la revisión realizada por expertos, y las conversaciones en Internet, suelen ser a menudo desagradables, provocan conflictos y son agresivas. Menos tolerancia y galardones hacia esa conducta, podría ayudar a crear un espacio público para discutir temas sobre la ciencia que sea más atractivo en todos los ámbitos, pero particularmente para las mujeres en general

Compartir plenamente en la vida laboral y ser alentado por otros es gratificante y divertido. Sin embargo, las mujeres deben enfrentarse todavía a proscripciones culturales que impiden «promover» sus propias opiniones.

Como adultas, podemos estar insuficientemente representadas a la hora de expresar nuestras opiniones en los entornos profesionales donde los hombres dominan. Pero no en un area privada. Y no comenzó tampoco de esta manera para nosotros en la etapa escolar. Las diferencias no son grandes entre los niños.

Las niñas tienen más posibilidades de tener un diario y más tarde un blog cuando son adolescentes. No es como se creía, que no sabemos expresar nuestros pensamientos. En algún punto del camino, muchas de nosotras perdemos de vista la utilidad de lo que tenemos que decir.

Los hombres necesitan sentirse menos cómodos con el status quo de nuestro silencio relativo, y con la toma de un mayor espacio. Me agota estar durante horas sentada en conferencias, escuchando a pocas mujeres hablando desde el podio, o por ejemplo pocas preguntas del público realizadas por mujeres. Todo el mundo debería estar harto de esa situación. Y las mujeres más cómodas por dar un paso adelante y avanzar.

Sé que no siempre es fácil levantarse y hacer esa pregunta, dar esa charla, escribir y enviar un comentario, blog o artículo, o tratar con la revisión de los expertos. Sin embargo, cuanto más lo veamos, y cuantos más ejemplos de mujeres con diferentes estilos participen, más fácil será para nosotras conseguir nuestro estilo y nivel de confort.

Gráfico sobre diferencia de expresión según géneroExpresar tus opiniones es fundamental para el progreso del conocimiento en la mayoría de las ciencias. Así que las consecuencias para el interés público del discurso científico no siendo plenamente inclusivas ni una meritocracia, son graves.

Es fundamental para nuestro progreso personal en la ciencia también. Ser escuchado y visible es fundamental para posibles oportunidades que te puedan llegar – incluyendo formar nuevas colaboraciones fortuitas. Compartir nuestras interpretaciones y opiniones es una parte tan integral de la ciencia y el trabajo en grupo, que el ser restringido aquí, es ser relegado a un segundo plano en casi todos los niveles.

Una gran cantidad de la ciencia es solitaria e introspectiva, sí. Pero la dimensión social es también elemental. Y creamos y volvemos a crear esa realidad social todos los días. ¿A quién vas a animar hoy?

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Recursos adicionales:

Elizabeth Wager, Fiona Godlee, y Tom Jefferson, How To Survive Peer Review [PDF]

Eric Grollman, 101 big and small ways to make a difference in academia

Diapositivas de Leslie Hawthorn, Checking Your Privilege: A How-To for Hard Things

Jonathan Eise, Some suggestions for having diverse speakers at meetings (y más posts en women in STEM)

Blog Mondo Agit, Sobre el poder del lenguaje no dominante (Adam Grant)

David Shiffman, 10 Tips for grad students to make the most of a scientific conference no olvides leer los comentarios, vienen fantásticos consejos

Dorothy Bishop, A gentle introduction to Twitter for the apprehensive academic

¿En Twitter e interesado en determinar qué voces estás amplificando? Twee-Q mide lo que retwitteas habitualmente.

Y mi editorial PLOS Medicina sobre la cultura después de las publicaciones.

Los dibujos/imágenes en este post son míos propios (CC-NC license). La cita de Michelle Munyikwa proviene de una entrevista que realizó cuando fue invitada como bloguera en Absolutely Maybe.

 

Artículo original en inglés: blogs.plos.org/absolutely-maybe/the-science-opinion-games-new-conversations-same-old-voices/

Sobre la intersexualidad

hoja

La intersexualidad, tanto en humanos como en otros animales, es la variación en características sexuales como los cromosomas o los genitales que no permiten que un individuo se identifique únicamente como hombre o mujer. Estas variaciones pueden incluir ambigüedad genital y combinaciones genotípicas y fenotípicas sexuales diferentes a XY para hombres y XX para mujeres.

En los casos de genitales ambiguos, los niños pueden someterse a cirugía o a tratamientos sexuales para encajar dentro de una categoría sexual percibida como socialmente aceptada, aunque este aspecto no está exento de controversia, puesto que no se ha probado que tenga resultados positivos. Los cuerpos intersexuales se consideran médicamente cuerpos normales, aunque poco frecuentes, pero suponen formas de la biología humana. Milton Diamond es uno de los expertos más reconocidos en este tema, quien aconseja emplear un lenguaje cuidadoso a la hora de referirse a estas personas.

Las personas intersexuales pueden, igual que el resto de los individuos, identificarse con una identidad de género a pesar de haber crecido con otra, aunque la mayoría se identifica exclusivamente como hombre o como mujer.

Para establecer la intersexualidad, es importante considerar que el sexo biológico se determina en el nacimiento a través de los cinco factores siguientes:

  • Número de cromosomas sexuales
  • Presencia de ovarios o testículos
  • Hormonas sexuales
  • Anatonía reproductiva interna
  • Genitales externos

 

Las personas intersexuales son aquellas en las que estas cinco características no son predominantemente femeninas o masculinas, aunque estos rasgos pueden no ser obvios en el nacimiento, y por tanto algunas personas intersexuales no son conscientes de ello a menos que no se realicen pruebas genéticas.

La intersexualidad en la sociedad

La intersexualidad se observa de forma diferente dependiendo de la cultura. En algunas, las personas intersexuales se incluyen dentro de un “tercer género”, aunque en la mayoría se espera que estas personas se identifiquen como hombre o mujer. Esto explica por qué se realizara la cirugía a los bebés intersexuales muy pronto, puesto que psicólogos e investigadores creían que era mejor cambiar los genitales antes de la edad adulta para evitar confusión de identidad de género.

Conocida desde la Antigüedad, la intersexualidad fue definida en primer lugar durante la época victoriana con el término “hermafrodita”, al que se añadiría “hombre” o “mujer” dependiendo de la anatomía sexual identificada externamente. El especialista británico Cawadias fue quien sugirió en la década de 1940 sustituir este término por el aceptado actualmente, “intersexual”.

Debido al aumento de la medicina y la cirugía, que permite que las personas intersexuales modifiquen sus genitales para que sean masculinos o femeninos, la mayoría de la población no es consciente de la frecuencia con la que se da la intersexualidad en los humanos. Esto ha llevado a la creación de organizaciones y grupos de activismo para establecer los derechos de las personas intersexuales. Algunos, ante las recomendaciones de médicos y cirujanos, apoyan que las variaciones humanas naturales, como la intersexualidad, no deberían corregirse.

Uno de los ámbitos en los que la intersexualidad se trata con mayor frecuencia es en el del deporte. Son conocidos los casos en los que deportistas han sido descalificados o eliminados de competiciones debido a su condición como personas intersexuales. En muchos casos, han sido forzados a realizarse exámenes genéticos para determinar su sexo, y aunque las federaciones establecen que los deportistas “deben entrenar de acuerdo con su sexo legal”, es cierto que los deportistas cuestionados han sido en su mayoría mujeres cuyas características podrían darles ciertas “ventajas” deportivas, es decir, que poseen características masculinas.

Desde el punto de vista de la sociología, algunos autores han resaltado los diferentes enfoques de la intersexualidad en las diferentes culturas y en la construcción social que estas tengan de un mundo con dos géneros. Así, la atribución de género se enfrenta a las ideas prefijadas acerca del sexo, el género y los papeles que desempeñen estos géneros en la sociedad.

La concienciación acerca de la intersexualidad y de los desafíos a los que se enfrentan las personas intersexuales se reconoce el 26 de octubre, día de la celebración del Día Mundial de la Intersexualidad.

Sobre la bisexualidad

Bisexual

La bisexualidad se define como la atracción romántica o sexual hacia hombres y mujeres por igual, así como hacia personas de cualquier identidad sexual. Este término, acuñado en el siglo XIX, se emplea principalmente en el contexto de atracción humana, ya sea sexual o romántica, y constituye uno de los tres conceptos integrados en la clasificación de orientación sexual.

La orientación sexual de desarrolla a lo largo de la vida de una persona, y en algunos puntos de su vida puede identificarse como heterosexual, bisexual u homosexual. Esto responde a la incongruencia de la atracción, el comportamiento y la identidad sexual, que no tienen por qué corresponderse. Así, muchas personas que nunca se han tenido relaciones homosexuales pueden considerarse homosexuales, y otras que sí las han tenido pueden identificarse como heterosexuales.

En este sentido, resulta aclaratoria la definición de bisexualidad de la activista Robyn Ochs: “la bisexualidad es el potencial se sentirse atraído (romántica o sexualmente) por personas de más de un sexo o género, no necesariamente al mismo tiempo, de la misma forma, y con la misma intensidad”.

Al igual que las personas de otras sexualidades diferentes a la heterosexual, los bisexuales se enfrentan a menudo a la discriminación asociada con la homofobia, pero además reciben discriminación por parte de gays, lesbianas y heterosexuales. Es común la consideración de que la bisexualidad “no existe”, o que se trata de una especie de transición a la homosexualidad. Sin embargo, muchas personas se identifican consistentemente como bisexuales durante toda su vida.

No existe acuerdo entre los científicos acerca de las razones por las que una persona desarrolla una u otra orientación sexual. Se habla de factores genéticos y ambientales, aunque sí se cree que puede responder a una combinación de influencias, y no a uno de estos aspectos en concreto. La orientación sexual, sin embargo, suele determinarse a una edad temprana.

Sigmund Freud, por ejemplo, creía que todo ser humano es bisexual en un sentido muy amplio de la palabra, ya que todos poseemos aspectos femeninos y masculinos. Durante el desarrollo sexual los hombres se identifican más predominantemente con su lado masculino, y lo mismo ocurre con las mujeres, pero como adultos todos poseemos deseos derivados de las partes masculinas y femeninas de nuestra naturaleza.

A lo largo de la historia se ha observado la bisexualidad, además de en muchas sociedades humanas, en el reino animal. Numerosas especies exhiben este tipo de comportamiento, entre las cuales se encuentran las orcas, ciertos tipos de delfines y pingüinos, y e incluso entre peces e insectos. Muchas especies tienen relaciones sexuales y no sexuales con miembros de su mismo sexo, incluso cuando se les ofrece la oportunidad de aparearse con el sexo contrario, como ocurre con la gacela, el antílope y los bisontes, entre otras.

Esta actividad sexual con diferentes sexos tiene lugar en diferentes momentos de las vidas de los animales, y de forma aleatoria, aunque en algunos animales puede ser estacional, volviendo a su actividad sexual heterosexual en la época de apareamiento.

 

Sobre la homosexualidad

Bandera homosexual

La homosexualidad es la atracción sexual o romántica o el comportamiento sexual entre miembros del mismo sexo o género. Como orientación sexual, se da exclusivamente hacia personas del mismo sexo.

Junto con la bisexualidad y la heterosexualidad, conforma las tres categorías principales de orientación sexual. Los científicos no están de acuerdo en qué hace que una persona desarrolle una orientación sexual en particular, aunque la teoría general es que se debe a una combinación de influencias genéticas, hormonales y ambientales. A pesar de la visión que tienen algunas personalidades religiosas acerca de la homosexualidad, que la observan y condenan como algo innatural, las investigaciones muestran que se trata de una variación normal y natural de la sexualidad humana y que no supone una fuente de efectos psicológicos negativos. De hecho, muy pocas personas no experimentan una sensación de elección con respecto a su orientación sexual.

Los términos más comunes para denominar a las personas homosexuales es “gay”, aunque para las mujeres también se suele emplear la palabra “lesbiana”.

Una de las primeras disciplinas que estudió la homosexualidad fue la psicología, clasificada en 1880 como una enfermedad o una práctica sexual anormal, aunque en las últimas dos décadas del siglo XIX ya comenzó a definirse como una orientación sexual estable. El consenso general es que las atracciones, sentimientos y comportamientos sexuales del mismo sexo son variaciones normales y positivas de la sexualidad humana, y que no está relacionada con problemas mentales o sociales. En cualquier caso, son los estigmas que se asocian con esta orientación sexual los que tienen consecuencias emocionales negativas sobre las personas. Una de ellas es negar que las personas gays pueden llevar vidas satisfactorias, así como mantener relaciones estables y formar familias, de la misma forma que las personas heterosexuales.

Afortunadamente, la aceptación de la homosexualidad en la sociedad es cada vez mayor y las parejas y familias formadas por personas del mismo sexo pueden disfrutar cada vez más de los mismos derechos que las parejas heterosexuales, aunque aún existen países en las que el matrimonio entre personas del mismo sexo no es legal, y otros en los que la homosexualidad se sigue considerando un delito castigado incluso con la pena de muerte.

En este aspecto, la visión que se tiene de la sexualidad varía significativamente de una cultura a otro y especialmente con respecto a la religión.

El comportamiento homosexual no es exclusivo de los humanos. Son numerosas las especies en las que se observa actividad sexual con miembros del mismo sexo, entre otros comportamientos. Algunos investigadores cifran esta cantidad en unas 1500 especies en todos los órdenes animales, de las cuales 500 han sido bien documentadas.

Mujeres y ciencia

Las mujeres han contribuido significativamente a la ciencia a lo largo de toda la historia. Es interesante tener en cuenta que en muchos momentos han tenido que enfrentarse a importantes barreras por cuestión de género, como puede observarse al analizar las estrategias que han tenido que emplear para que su trabajo fuera reconocido y sus teorías aceptadas por otros científicos y publicaciones importantes, trabajando en algunos casos tras pseudónimos. Por este motivo, el estudio del papel de las mujeres en la ciencia se ha convertido en una disciplina académica.

Niñas mirando por microscopio

Históricamente, las mujeres han estado implicadas en el campo de la medicina y otras áreas científicas ya en antiguas civilizaciones, como en la egipcia, la romana y la griega. En la edad Media, la educación de las mujeres en conventos continuó permitiéndoles acceder a disciplinas intelectuales como la botánica, la historia natural y la filosofía.

A pesar de que las mujeres quedaban excluidas de la educación en las primeras universidades, sí existieron algunas que permitían su educación, como la de Bolonia, en Italia, lo cual llevó a algunas mujeres a destacar en medicina, especialmente en obstetricia y ginecología. La educación superior en estas áreas quedaba relegada únicamente a las aristócratas, y no sin ciertas restricciones, aunque con todo ello realizaron interesantes aportaciones con artículos y estudios.

Son muchas las asociaciones científicas que negaron la entrada y participación a mujeres hasta bien entrado el siglo XX, ya que se consideraba un campo reservado tradicionalmente para hombres. Con todo, la revolución científica no cambió demasiado las ideas de la gente acerca del papel de las mujeres en la ciencia.

Durante la ilustración, el papel de las mujeres tuvo un mayor impacto gracias a la no exclusión de las mujeres en discusiones científicas. En algunos casos, pudieron destacar gracias a convertirse en asistentes de sus maridos científicos, al ayudarles con sus trabajos y experimentos. No fue hasta el siglo IX cuando la idea de que las mujeres podían desempeñar trabajos científicos al igual que los hombres se fue integrando poco a poco en la sociedad, y sobre todo en las élites científicas que hasta entonces las habían rechazado.

Pronto las mujeres comenzaron a graduarse en la universidad, y a participar como miembros en sociedades científicas en las que podían recibir reconocimiento y apoyo por su trabajo. Muchas mujeres realizaron descubrimientos que cambiaron por completo la visión que existía hasta este entonces y que produjeron importantes avances, especialmente en los campos de la astronomía y la física, sentando las bases de siguientes trabajos y teorías.

Entre 1901 y 2010, 40 mujeres han recibido el premio Nobel en una amplia variedad de disciplinas. Entre algunas lascientíficas más influyentes de todos los tiempos se encuentran Marie Curie, Jane Goodall, Barbara McClintock, Ada Lovelace o Rosalind Franklin.

Estudios de ciencia, tecnología y género

Los estudios de Ciencia, Tecnología y Género (CTG) forman parte de los de Ciencia, Tecnología y Sociedad; un campo de trabajo en el que se integran varias disciplinas para comprender el desarrollo histórico de la tecnología y la ciencia en un contexto social, aunque en este caso, de un contexto de género.

Estos estudios surgen en España en los años 80 para analizar el enfoque imparcial de la ciencia y la tecnología, y poder reescribir la historia de la ciencia incluyendo el papel de las mujeres y sus aportaciones.

Las principales áreas de estudio de esta disciplina académica son las mujeres en la ciencia y la biomedicina con especial enfoque en el cuerpo femenino. El estudio de las mujeres en la ciencia tiene como propósito recuperar biografías y estudios de mujeres cuyas aportaciones y estudios supusieron avances en la ciencia y los posteriores trabajos que se realizaron en cada materia. En cuando a la biomedicina, se estudia como un organismo de control, producción y regulación del cuerpo institucionalizado por la medicina desde el siglo XIX, ya que su desarrollo no ha tenido la misma repercusión en hombres como en mujeres.

Mujer y ciencia antes

El desarrollo tecnológico, en el que las mujeres han participado muy poco (o han sido invisibilizadas), no se ha orientado hacia las mujeres por considerarse estas seres inferiores y subordinados al hombre. Por ello, no fueron objeto de estudio hasta el siglo XVIII, y cuando empezaron a serlo, fue para el estudio de sus diferencias con respecto a los hombres y la demostración de una inteligencia menor. Las tecnologías desarrolladas, por tanto,  han tenido que estudiarse en un contexto feminista que incluya a ambos géneros.

Los campos de aplicación de la práctica biomédica a este respecto son: la sexología, las tecnologías y políticas reproductivas, la medicalización del parto y las tecnologías de asignación/reasignación de sexo.